AUDIENCIA 140 / ALEGATOS – LA SOLIDARIDAD DE LOS “RESIDUALES”

02-05-16| El fiscal Dante Vega,  acompañado por el doctor Jorge Auat, titular de la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad, hizo un repaso de  nueve desapariciones y una detención producidas abril del ´77. El operativo estaba dirigido a personas vinculadas a la JP/Montoneros.

Fiscales y procurador

El fiscal Dante Vega comenzó el abordaje de la causa conocida como Operativo Abril del ’77, que dejó como saldo 13 desaparecidos, 3 ejecutados y una persona privada ilegalmente de la libertad. Todo ello ocurrió entre el 4 y el 10 de abril de 1977.
El Fiscal explicó que éste fue el primero de los tres operativos grandes realizados en Mendoza por las fuerzas represivas. En ellos quedó evidenciado el accionar coordinado, con un alto nivel de inteligencia, precisión y fuerza letal del que participaron el Ejército, las Fuerza Aérea, la Policía Federal y la Policía de Mendoza, con el involucramiento, además, de fuerzas de otras provincias, lo que queda claro cuando se analiza que las víctimas no sólo fueron mendocinas sino de otros puntos del país, como La Plata, Mar del Plata, Buenos Aires, San Juan y San Luis.
Asimismo, en todos los casos, se trató de acciones con las que se buscó hacer demostraciones de fuerza, ejemplificadoras, ya que las propias fuerzas represoras calificaron estos operativos como dirigidos contra “subversivos residuales” por cuanto las organizaciones armadas, como Montoneros y ERP, estaban totalmente desarticuladas.
En este punto y luego de que Vega destacara que dentro de la Policía hasta el Cuerpo Médico Forense participaba del plan de exterminio emitiendo documentación falsa, intervino el doctor Jorge Auat. Explicó al respecto que “todas las agencias del Estado contribuyeron en el plan de cosificar a las víctimas, de quitarles dignidad y hasta de impedirles el honor de un funeral”.

Pedro Ulderico Ponce

Ya en 1974 era objeto de persecuciones. Se enroló en la Juventud Peronista y luego en Montoneros pero ya para 1977 no tenía militancia. Casado y con dos hijos, trabajaba en la Biblioteca General San Martín y de noche estudiaba en un CENS. “Era fácil encontrarlo”, reflexionó Dante Vega y agregó: “Lo podrían haber detenido y no secuestrarlo”. Desde el 31 de octubre de 1975 había una orden de captura sobre él, dispuesta por Luis Miret.
Pese a ese pedido de arresto a Ponce no lo fueron a aprehender sino que vigilaban su casa personas que simulaban ser linyeras, podadores o discapacitados.
El lunes 4 de abril de 1977 fue a trabajar a la Biblioteca, lo que consta en las planillas del personal de esa repartición pública. También consta que pidió permiso. Un compañero que conversó con él en la vereda de la Biblioteca avisó a la familia lo que había sucedido: personas de civil, que dijeron ser de la Policía Federal lo abordaron y se lo llevaron.
Esto fue denunciado por la familia de Ponce y consta en 4 Hábeas Corpus presentados ante la Justicia Federal, que nada hizo. Si hubiese dispuesto alguna medida, se podría haber dado con aquel compañero que vio todo y seguramente hoy se sabría algo más de la suerte que corrió Pedro.
Pedro Ulderico Ponce, desaparecido, fue la primera víctima del Operativo Abril del ’77.

Jorge Albino Pérez, Emiliano Pérez y Gloria Nelly Fonseca

Defensores y acusados

Jorge Albino Pérez y Gloria Fonseca perteneciente a Montoneros, se conocieron y convivieron en Córdoba, desde 1970 a 1975. Como eran objeto de una persecución incesante decidieron venirse a Mendoza. Pérez y su numerosa familia, oriundos de Gral Alvear eran hostigados por las fuerzas represivas, por eso se instalaron en Las Heras.
A Jorge Albino y Gloria Fonseca, se refugiaron en casa de su tío Emiliano (sin militancia), quien vivía con su esposa Isabel Güinchul y sus dos hijas pequeñas. Gloria no estaba siempre, porque por su trabajo de asistente social, debía viajar cada tanto a Córdoba.
A unas 10 cuadras de ellos vivía el resto de la familia Pérez. Esto es importante tenerlo en cuenta porque el día del secuestro, se hizo un operativo simultáneo en ambos domicilios de Las Heras.
Pero en los días previos hubo un episodio llamativo. Jorge Pérez, Gloria Fonseca y Elvira Benítez (venía de San Juan y se refugiaba en la casa del matrimonio de Julio Pacheco y Nora Otín) fueron invitados a una fiesta de compromiso a la que también asistió suboficial Armando Carelli, miembro de inteligencia de la Fuerza Aérea, hoy detenido. Este era vecino de los Pérez y en ese evento tomó fotos a Jorge, Gloria y Elvira.
El 6 de abril de 1977 se hizo un despliegue conjunto en las dos casas de Las Heras,  En una secuestraron a Emiliano y a Jorge Pérez y en la otra la allanaron violentamente, diciendo que buscaban armas y a Jorge Pérez.
Los testimonios de la esposa de Emiliano -Isabel Güinchul- dan cuenta de que fueron unas 10 personas con pasamontañas las que asaltaron su casa. Iban en por lo menos 3 autos, uno de ellos una Fiat 125, que indica que intervino personal del D-2 ya que ese vehículo fue utilizado en varios operativos protagonizados por policías de ese CCD. Isabel dejó esa casa y recién pudo volver dos días después -quedó ocupada por personal de la Fuerza Aérea- y la encontró en ruinas.
En cuanto a Gloria Fonseca, el 9 de abril, regresaba de Córdoba;  una amiga, Gabriela Neira, la fue a esperar a la Terminal de Mendoza para advertirle del peligro. Pero allí había dos personas de civil que se le acercaron y la obligaron a irse mientras se llevaban a Gloria.
Emiliano Pérez, Jorge Pérez y Gloria Fonseca continúan desaparecidos.

Miguel Julio Pacheco, Nora Otín y Elvira Orfilia Benítez

Luego de que Dante Vega se refiriera a la militancia de Pacheco, Otín y Benítez, en la Juventud Universitaria Peronista y en Montoneros, el doctor Auat hizo un breve y sustancioso aporte. Hizo referencia a cómo el Estado se demonizó al perseguir personas por su militancia. “Lo que hacía la víctima, su militancia, es absolutamente intrascendente porque no hay posibilidad de admitir jurídicamente que el Estado se demonice”.
Retomó el fiscal Vega para explicar que Pacheco y Nora Otín, oriunda de General Alvear con quien formó pareja, estudiaban en La Plata. Los dos se enrolaron en la JUP y dada la persecución que sufrían, se vinieron a Mendoza. Aquí Miguel trabajaba en una constructora y Nora -embarazada- en una inmobiliaria. Se alojaron en una casa de Las Heras donde la dieron refugio (a pedido de Jorge Pérez) a Elvira Benítez y a su pequeña hija María Victoria. El 7 de abril de 1977, Pacheco salió de su casa a las 6.30 rumbo a su trabajo y nunca regresó.
Nora fue detenida y alojada en el D2  donde la interrogaron y la dejaron ir no sin antes advertirle que no regresara a su casa.  Elvira fue secuestrada ese mismo día 7 de abril  del domicilio que habitaba junto a Pacheco y Otín. A su hija la dejaron en casa de unos vecinos y dos días después llegaron los abuelos maternos para llevársela.
Esta probado que el D2 participó de este operativo. Ante la Justicia Militar,  Pedro Dante Sánchez Camargo en 1987 declaró que tuvieron al “rengo Pachecho” e hizo alusión a Carmen Espósito, nombre que utilizó Elvira Benítez para ocultar su identidad.
Nora Otín se volvió a General Alvear y frente a las amenazas de que era objeto estuvo dos años sin salir de su casa.
Miguel Julio Pacheco y Elvira Benítez están desaparecidos.

Luis César López Montaner

Hizo sus estudios primarios y secundarios en La Plata. Provenía de una familia de clase media baja, que además tenía ideología peronista de izquierda. Su militancia en el partido reflejaba las ideas políticas de su casa. A principios del año 77 Luis y su esposa Marta Lastrucci se mudaron a Mendoza, donde vivían Nora Otín y Julio Pacheco, su pareja amiga. También era parte de una decisión de Montoneros que, por motivos políticos, les destinó el traslado.
El 8 de abril de 1977, Luis López Montaner salió de la pensión que ocupaba con su esposa para reunirse con un compañero de militancia. Nunca volvió a su domicilio y, a causa de la persecución política que sufrían, Lastrucci decidió ir a Gral. Alvear. Allí estuvo en la casa de la familia de su amiga Nora junto con ella que también estaba huyendo.
Su mamá presentó un hábeas corpus que nunca fue respondido ni utilizado para comenzar una investigación. La operación que dio muerte a Luis está totalmente fraguada para hacerla pasar por otro tipo de desgracia. Dos de los hermanos López vinieron a Mendoza para intentar reconocer el cadáver de Luis, pero hasta el día de hoy se encuentra desaparecido.

Gisela Tenenbaum

En el año 1974 ingresó a la Universidad Tecnológica Nacional. Militaba en Montoneros junto con su pareja Alfredo Escamez y su historia fue una persecución constante. En octubre del 75 ya los buscaban y se refugiaron en la casa de su hermana, Heidi. Junto con Ana María Moral y Roque Luis Moyano, su pareja amiga, se fueron a vivir a San Juan. Aunque vivían en clandestinidad, el 27 de octubre de 1976 secuestraron a los dos varones.
Ellas dos volvieron a Mendoza y continuaron su vida escondidas a causa de la persecución de las fuerzas de seguridad. Ambas tenían pedidos de captura por la 8va Brigada de Infantería de Montaña. Junto con Juan José Galamba, compartieron vivienda en Godoy Cruz.
La mamá, Helga Markstein, dijo que vieron a Gisela por última vez el 3 de abril del 77. Cinco días después fue secuestrada y no se sabe nada más de ella. El mismo día persiguieron por la calle a sus compañeros de vivienda. Ana María Moral corrió para escaparse e ingresó a la iglesia de Fátima para esconderse, pero fue desarmada por el mismo párroco. La ejecutaron ese día. El 4 de mayo exhumaron sus restos en el Cuadro 33 del cementerio y los entregaron a su familia. El procedimiento de Moral salió en la televisión y así se enteró el matrimonio Tenenbaum.
La policía dijo que después de una persecución lograron atrapar a Galamba. Esa mentira quedó demostrada porque él no sólo logra huir sino que se comunicó con los padres de Gisela Tenenbaum. En una reunión les contó todo lo sucedido.

Billy Lee Hunt

De origen estadounidense, a los cinco años vino con su madre y su hermana a Mendoza. Tocaba en una banda de rock y estudiaba en la Escuela de Periodismo. Era presidente del centro de estudiantes y militaba en Montoneros.
Evie Hunt, la hermana, contó dos situaciones extrañas previas al secuestro de Billy. En el primer caso, dos hombres de civil preguntaban en casas de la zona por una ciudadana chilena. Y cuando llegaron a la casa de ella, preguntaron directamente por Hunt. En el segundo caso, dos personas de civil preguntaron en la casa por Billy Hunt y pidieron un vaso de agua. Cuando la madre volvió con el pedido, los dos hombres ya no estaban.
Después de una manifestación en donde habían tomado fotos, Hunt pensó que lo habían identificado. Según contó su hermana, por esta razón Billy se fue a vivir a la casa de su amigo Rafael Bonino. Dos órdenes de captura pesaban sobre el músico y militante político.
La novia, Teresita Bátiz, dijo que lo vio por última vez el 2 de abril del 77. El 8 de abril salió para ir a una reunión en Las Heras y hasta el día de hoy se encuentra desaparecido. Los hermanos Bonino dijeron que tiempo después del secuestro de su amigo, el departamento donde estuvo Billy fue saqueado.
Las tareas de inteligencia de las fuerzas policiales quedan evidenciadas. Luis López Montaner, Gisela Tenenbaum y Billy Hunt fueron secuestrados el mismo día. Los tres tenían “una cita” en Las Heras.

La próxima audiencia será mañana, martes 3 de mayo.

Ver fotos AUDIENCIAS 139 y 140

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