AUDIENCIA 113 / FIN DE LAS AMPLIACIONES Y SEÑALES PREOCUPANTES

23-11-15| Sin decir prácticamente nada nuevo, los imputados Marcelo Moroy y Julio Lapaz ampliaron brevemente sus declaraciones indagatorias, con lo que se puso fin a este tramo del juicio. Por otra parte, desde las querellas se planteó la necesidad de unificar el alegato para agilizar el proceso judicial sin incurrir en repeticiones. Ante esto, el defensor Juan Day, justo un día después de las elecciones, dejó traslucir la estrategia de buscar un cambio en el desarrollo de los juicios al cuestionar la participación de abogados de organismos oficiales, bajo el argumento de que responden a un poder político que en dos semanas cambiará de signo.

Marcelo Moroy

Nada que agregar

Marcelo Moroy declaró el 24 de agosto pasado y Julio Lapaz lo hizo el 15 de setiembre. Este lunes volvieron a hacerlo, sin que aportaran algo más que lo que expresaron anteriormente. Moroy hizo referencia a una prueba en su contra, que es una felicitación que recibió en 1976 por una investigación tras la muerte del cabo Cuello. El expolicía dijo que esa felicitación no fue para él en particular, sino para todo el personal de la fuerza, aún para los que no intervinieron en esa investigación. Mencionó también que tiene en su legajo seis felicitaciones, una medalla de oro y diversos cursos y lamentó que eso no tenga ningún valor. Asimismo señaló estar sorprendido porque en esos años Mendoza era un caos por el accionar de Montoneros, ERP, el Comando Pío XII y la Triple A. Metió a todos en la misma bolsa.

Luego añadió que hablaba en nombre de cinco compañeros caídos en emboscadas –no responsabilizó a ninguna organización- y se quejó de que las familias de ellos tienen como único reconocimiento una jubilación paupérrima.

Finalmente, ante las preguntas de su defensor, Pérez Curci, Moroy aseguró que no participó en las causas en las que se lo involucra (Rabanal y Luna) y contó que su único contacto con los detenidos era llevarles ropa o comida que les acercaban sus familiares. En su declaración anterior había dicho que nunca había pisado el D-2, lo que marca una contradicción. El imputado no aceptó preguntas de las querellas.

Lo de Lapaz, también expolicía del exD-2, fue más escueto. Cuestionó una rueda de reconocimiento que se le hizo en 2010 porque –dijo- lo pusieron al lado de una persona de mucho menos edad, lo que habría facilitado que lo identificaran. Luego pidió que llamen a la psiquiatra penitenciaria Beatriz Frittes para que explique si él tiene o tuvo alguna patología que lo vincule con los hechos que se le endilgan, que no los nombró, pero se tratan, entre otros, de ataques sexuales a las personas secuestradas. Este pedido, formalizado luego por el defensor Pérez Videla, fue rechazado de inmediato por el TOF, porque Frittes ya compareció y esa fue la oportunidad en la que le deberían haber pedido la descripción que reclama ahora Lapaz.

Incorporación de pruebas

Julio Lapaz

Cumpliendo con lo acordado en la última reunión de trabajo de las partes, Daniel Rodríguez Infante, en representación de la Fiscalía, enumeró la incorporación de prueba documental. Se trata de libros de novedades de las comisarías, prontuarios, legajos, actas, notas periodísticas, sumarios, Hábeas Corpus, expedientes y oficios relacionados con las distintas causas de este juicio.

Unificación de alegatos

En el inicio de la audiencia, Fernando Peñaloza, de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, habló en nombre de los querellantes, exceptuando al Gobierno de la Provincia, cuyos abogados hace tiempo que no asisten al juicio. Peñaloza pidió al TOF que se acepte la realización de un solo alegato acusatorio, en nombre de la Secretaría, el MEDH, la Liga Argentina y las querellas particulares. El objetivo es no incurrir en repeticiones y agilizar el desarrollo del juicio. Viviana Beigel, del MEDH, adelantó su adhesión.
Antes del final de la sesión, el presidente del TOF, Alejandro Piña, pidió conocer la opinión de los defensores sobre este tema.
Juan Day, que defiende a los exjueces Miret y Petra, visiblemente molesto, adelantó su oposición. Primero consideró inoportuno el pedido de las querellas y se quejó porque no unificaron antes sus posiciones, sobre todo durante las declaraciones de testigos, a las que calificó de tediosas y en las que todos se tomaron su tiempo para preguntar. En segundo término cuestionó a los abogados que pertenecen a organismos públicos “porque representan a un poder político que se está yendo”. Se equivoca, y se equivoca mal Juan Day: esos abogados no representan a un poder político que se está yendo. Representan al Estado. Y no es el Gobierno el que juzga, es la Justicia. Esto revela que quizás los defensores buscan capitalizar el resultado de las elecciones especulando con un posible giro en la realización de estos juicios. A lo oposición de Day adhirieron los otros defensores de los exjueces, Ariel Civit y Corina Felhman.
La postura de los defensores oficiales fue diferente. El doctor Pérez Videla señaló que coincide con los conceptos de Day pero que sus defendidos –exintegrantes de la policía y el ejército- quieren que termine pronto el juicio especialmente porque muchos padecen problemas de salud y necesitan acogerse a algunos beneficios legales, como la prisión domiciliaria.
Este martes el TOF responderá si acepta o no la unificación del alegato acusatorio. También advirtió que si la Provincia sigue sin enviar un representante perderá la oportunidad de alegar.

Ver fotos AUDIENCIA 113

MÁS INFO EN “CRÓNICAS AL DÍA”

Anuncios