AUDIENCIA 171 / LO INDEFENDIBLE

11-10-16| El Ministerio Público de la Defensa alegó, hoy, a favor de dos jefes de la Policía de Mendoza: el vicecomodoro Mario Laporta, acusado por la detención ilegal y torturas de dos personas, y Alsides Paris Francisca, envuelto en nueve desapariciones ejecutadas en mayo de 1978. El D2, perteneciente la Policía de Mendoza, estuvo implicado en la concreción de los delitos durante sus jefaturas.

Acusados y defensa

Leonardo Pérez Videla tiene una ardua tarea. En calidad de defensor oficial le han asignado casos por crímenes gravísimos, ejecutados durante el terrorismo de Estado. Debe asistir a una veintena de acusados por delitos de lesa humanidad. Para el sentido común, le toca en suerte, argumentar a favor de lo indefendible. Sin embargo, su rol es imprescindible ya que toda persona tiene derecho a defensa en juicio, garantizando esto la validez del proceso y la ecuanimidad del fallo. En este orden, Pérez Videla hace lo que puede.

En la fecha reiteró los argumentos esgrimidos en jornadas anteriores. En primer lugar, la no participación de sus asistidos en los hechos delictivos, adjudicándoles otras funciones operativas dentro de la fuerza respectiva. Para los casos de los imputados reconocidos y señalados por los y las víctimas, el defensor ha recurrido a otra estrategia: poner en duda la veracidad del testimonio basándose en algunas diferencias en los relatos que no hacen al fondo de la denuncia.
En su plan defensivo, recurrió además, a la supuesta existencia de un “subgrupo” dentro del D2, encargado del trabajo sucio, al que calificó de “perverso y malicioso”. El mismo estuvo integrado por agentes desconocidos o ya fallecidos. Por supuesto, ninguno de sus defendidos estuvo en ese grupo.

En la jornada de hoy debió alegar a favor de quienes tenían poder de mando. Los oficiales de la Fuerza Aérea acusados fueron jefes de la Policía de Mendoza durante la Dictadura; de ellos dependía el Departamento de Informaciones 2 (D2), nervio y motor de la represión clandestina.

En medio del alegato, el defensor utilizó frases cripticas, referencias a la doctrina y se remitió a fallos de la Corte Penal Internacional. Además, caracterizó como “falacia normativista” el recurso utilizado por la Fiscalía para imputar a los jefes por los delitos cometidos en dependencia de la Policía. Enfático, aseguró “Laporta no tuvo la más mínima información” y reclamó “premisas fácticas”.

Para cerrar, en todos los casos, solicitó para Laporta, Francisca y el oficial de inteligencia Armando Fernández, la absolución lisa y llana o por el beneficio de la duda.

Oscar Pérez y Nélida Correa

Leonardo Pérez Videla alega

Ambos fueron detenidos en 1979, bajo la jefatura de Mario Laporta. Los dos sufrieron privación ilegítima de la libertad y torturas, verificadas en dependencias del D2.

En la causa que tiene como víctima al chileno Oscar Pérez, además del jefe, está imputado Armando Fernández, quien fue mencionado por el detenido. Además, éste denunció ataques a su integridad sexual, expresada en la acusación de abuso deshonesto.

Al respecto, Pérez Videla aseguró, “abuso sexual no se puede separar de torturas” y ensayó argumentos perimidos. Para más, intentó desmerecer los dichos de Oscar Pérez argumentando que el Vicecónsul de Chile, en su declaración, no se refirió a los padecimientos del detenido, ni hizo reclamos por un ciudadano de tal nacionalidad. El detalle que se le escapó al defensor es que el cuerpo diplomático del vecino país, para 1979, respondía al dictador Augusto Pinochet y sobrevolaba el plan Cóndor.

Con respecto a Nélida Correa, además de insistir en su pertenencia a Montoneros y a la Juventud Peronista, Pérez Videla hizo hincapié en que la detenida había prestado servicio como penitenciaria, hacía de correo entre los presos y la Organización e, incluso, se refirió a su potencial intervención en un plan de fuga.

En cuanto a las declaraciones de Correa, se detuvo en diferencias verificadas con respecto al lugar preciso de la detención y a la fecha de la misma.

Operativo de Mayo del ‘78

TOF

Esta causa aborda la desaparición forzada de nueve personas: Margarita Dolz, Raúl Gómez, Gustavo y Mario Camín, Daniel y Juan Carlos Romero, Víctor Hugo Herrera, Ramón Sosa y Juan José Galamba. Los secuestros se produjeron en sucesivos procedimiento ejecutados en el mes de mayo de 1978.

La fiscalía acreditó el aporte de la Inteligencia de la Policía de Mendoza, expresada en el movimiento de los prontuarios de las víctimas de este operativo, en fechas próximas a su desaparición. Dichos movimientos están asentados en los libros de la dependencia.

La acusación recayó sobre Alsides Paris Francisca quien por esos días era el jefe policial. También para él, el defensor solicitó la absolución.

La próxima audiencia será el lunes 24 de octubre en horario habitual.

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